

Desde hace algún tiempo sometí personalmente a funcionarios de la Compañía de Turismo la idea de hacer de Puerto Rico un lugar sede de la región del Caribe para turismo de las artes plásticas, particularmente la pintura.
En Estados Unidos y Europa existe una gran actividad de cursos, talleres y seminarios de corta duración ofrecidos por maestros artistas de renombre nacional e internacional. Estos se anuncian en las distintas revistas de arte como ‘The Artist Magazine’, ‘The International Artist Magazine’, ‘Art of The West’, etcétera. Respondiendo a estos anuncios y a la promoción relacionada, se movilizan artistas de todas partes de la nación y del mundo hacia los lugares donde estos talleres se ofrecen para participar en ellos como alumnos.
Por lo general estos se ofrecen en pequeñas hospederías en lugares pintorescos, similares a nuestros paradores, ‘Bed and Breakfast’. En cada uno de ellos, por un precio módico negociado, se alojan grupos de artistas (20 o 30) por semana a recibir enseñanza mediante clases y demostraciones para luego pintar. Aprovechan además la ocasión para hacer turismo local.
Hay estados como Maine, Nuevo México, Arizona, y Nueva York donde esta actividad es constante desde que comienza la primavera hasta que termina el otoño. Puerto Rico por sus paisajes, luz, clima, y diversidad ecológica, sería un lugar ideal para atraer a estos maestros artistas y alumnos para llevar a cabo estos talleres, particularmente durante los meses de invierno.
Desafortunadamente ocurrió un cambio de administración en la Compañía de Turismo y no hubo respuesta a esta idea.
Inmediatamente después de que la Marina de Estados Unidos le entregara a Puerto Rico parte de los terrenos que ocupaba en la Base de Roosevelt Roads en Ceiba, un grupo de artistas amigos solicitamos permiso para visitar la base con la idea de ver si allí había la posibilidad de establecer una comunidad de las artes, tal como existen en diversos lugares de Estados Unidos y Europa. Se nos concedió el permiso y cursamos una visita a la Base. Allí pudimos observar la gran cantidad de estructuras y espacios que en perfectas condiciones fueron dejados por la Marina de Estados Unidos.
Entusiasmados con lo que vimos, entendimos que existía un enorme potencial para crear allí una comunidad de las artes, en la que artistas locales y del exterior convivan y tengan un espacio para la creación, para la enseñanza y la exposición de sus obras.
A esos efectos creamos una organización sin fines de lucro llamada Alianza para las Artes de Puerto Rico (Puerto Rico Alliance for the Arts) e inmediatamente nos dimos a la tarea de escribir y someterle a la administración del desarrollo del sector una propuesta para que se estableciera por fases en ese entorno una comunidad de las artes.
Propusimos el uso de algunas de las excelentes instalaciones existentes, como espacios de estudios para alquilar a artistas tanto locales como internacionales de forma individual o colectivamente, espacios para talleres, retiros, dormitorios para alojamiento de los artistas, cafeterías, cafés, salas de exposición, galerías para la venta de obras y tienda de materiales de arte.
Este tipo de actividad sana es una propicia para el entorno paradisíaco de varios parajes de la base que se prestan para el proceso creativo sin contaminar de forma alguna el entorno sino por el contrario, protegerlo y potenciarlo. No ocurrió nada con nuestra propuesta.
Hoy vemos con gran entusiasmo el que la presente administración del país tiene como alta prioridad un plan para el desarrollo de La Riviera del Caribe en esas instalaciones. Ese plan es sin lugar a dudas, uno de los proyectos más importante que enfrenta nuestro pueblo. La implantación del mismo será de vital importancia para el desarrollo económico y social de toda la región del Este de Puerto Rico. Deberá ser además, un modelo para el País y para la región del Caribe de lo que debe ser un desarrollo urbano ordenado de excelencia y de armonía con el ambiente que le rodea.
Tanto las instalaciones de Roosevelt Roads -mediante el plan propuesto que sometiéramos- así como los paradores ya existentes deberían ser la base para implantar en Puerto Rico un agresivo programa de turismo de las artes. Con la esperanza de que nuestra propuesta corra una mejor suerte, sometemos a la presente administración el reto de desarrollar este tipo de actividad que no solo generaría ingresos económicos sino que adicionalmente le añadiría un valor de alta cultura a nuestra isla que tanto lo necesita.
| Nombre | Comentario |
|---|---|
| Luis 6-20-2009 01:43:20 PM | Saldana , lo que quieren hacer es un super casino . El turista que estan buscando es el que llevan como ganado desde los cruceros hasta los casinos y algunas tiendas de regalos tipicos hechos en Japon. A este gobierno no le interesa el arte y la cultura. |
| Francisco 6-19-2009 11:21:44 AM | A los gobiernos coloniales de PR no les importa el desarrollo cultural autoctono. |